¡A MOVER EL ESQUELETO!
¡¡HOLA AMIGOS Y AMIGAS MELÓMANOS/AS!!
El post que os traemos esta semana nos muestra la relación que existe entre la música y el movimiento corporal.
En primer lugar, debemos conocer que el movimiento supone una actividad fundamental para el niño, ya que le sirve para conocer su propio cuerpo y para relacionarse con el entorno. De esta forma, el niño/a aprende a utilizar su cuerpo para expresarse en las dimensiones de espacio y tiempo.
Entendiendo el espacio como el entorno que en el que nos desenvolvemos, nos encontramos con dos tipos de espacio:
- Espacio personal: Es nuestro propio cuerpo y todo lo que realizamos con él.
- Espacio parcial (kinesfera): Es el medio demarcado por el límite del movimiento corporal, pero sin desplazamiento del mismo.
- Espacio total: Espacio abarcado con el desplazamiento corporal. tomando conciencia del propio cuerpo, del lugar respecto a los demás, a los objetos o al propio entorno. Es el espacio en el que se realiza el movimiento rítmico.
A continuación, os dejamos un cuento musicalizado que nos ha encantado por la forma en la que el alumnado va expresando mediante su cuerpo la historia que se va contando y la música que va sonando.
Y, por último, os dejamos también una clase de música y movimiento que nos parece muy divertida y sencilla de realizar en casa o en el aula con los más pequeños y pequeñas. Esperamos que os haya gustado mucho este post y que...
¡LA MÚSICA NO PARE!
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